

AVENTUREROS
Los Aventureros son niños, entre 4 y 9 años, que desarrollan en forma armoniosa las facultades fisicas, mentales, espirituales y sociales, dentro de un programa integral adaptado a sus respectivas edades, patrocinado y dirigido por la Iglesia Adventista del Séptimo Día
Sustentando a sus principios en el amor a Dios sobre todas las cosas y el amor a su prójimo. El respeto, la lealtada, la cortesia, la obedencia y el patriotismo, llegan a ser parte de su personalidad, en su principio los aventureros eran parte del Club de Conquistadores, pero en vista de los intereses y necesidades especiales y distintas del grupo de niños de esta edad, se vio en la necesidad de formar un club diferente.
.La Iglesia Adventista del Séptimo Día, conciente de su labor, y en cumplimiento de las Sagradas Escrituras, que nos mandan a "instruir al niño en su camino..." proporciona a través del Club de Aventureros, oportunidad para que los niños disfruten de verdadera felicidad y vivan más y mejor.


CONQUISTADORES
Los Conquistadores son niños y jóvenes entre los 10-15 años de edad. Desarrollan en forma armoniosa las facultades físicas, mentales, espirituales y sociales, dentro de un programa integral adaptado a sus respectivas edades.
Estas areas son desarrolladas en las reuniones semanales que cumplen los conquistadores. Entre otras actividades que realizan se destacan; Campamentos desfiles públicos, ferias, fogatas, exposiciones, camporís, primeros auxilios, nudos devocionales, investiduras, asistencia social, etc.
El respeto, la lealtad, la cortesía, la obediencia y el patriotismo, llegan a ser parte de su personalidad.
su orígen se romonta al año 1949, cuando la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día decide crear una organización para todo el mundo, El Club de Conquistadores.
Cada miembro del club adquiere el compromiso de representar y participar de la disciplina y organización de los Conquistadores. Además, debe cumplir con el Voto y la Ley de los Conquistadores, ideales que entre otras cosas, requieren del conquistador que sea puro, bondadoso, leal, siervo de Dios y amigo de todos.